⚡ Recuperar el calor perdido para producir electricidad

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El calor se escapa por todas partes a nuestro alrededor: en las fábricas, los motores o algunos equipos electrónicos. Esta energía generalmente se disipa simplemente, en cierto modo se 'desecha'.

Unos investigadores proponen una nueva forma de recuperarla para transformarla en electricidad.

Los disipadores térmicos están muy presentes en el ámbito de la electrónica.
Imagen Wikimedia

El principio se basa en los materiales termoeléctricos. Cuando existe una diferencia de temperatura entre sus dos extremos, pueden generar una corriente eléctrica. Parece simple, pero obtener un dispositivo realmente eficaz es técnicamente complicado.

El problema no proviene únicamente del material en sí. Las zonas de contacto entre los diferentes elementos del dispositivo pueden frenar el paso de las cargas eléctricas. También complican la circulación del calor, lo que limita el rendimiento global.

El equipo ha trabajado, por lo tanto, en estas interfaces, a varias escalas. La idea consiste en conectar más finamente los contactos del módulo a las estructuras internas del material. Esta continuidad permitiría gestionar mejor, a la vez, los electrones y el calor.

Dicho de otro modo, el dispositivo no busca solamente captar una temperatura elevada. También debe guiar la energía con la menor pérdida posible. Es precisamente ahí donde la arquitectura propuesta parece aportar una mejora.

Este enfoque podría interesar a los sitios industriales, donde se liberan grandes cantidades de calor cada día. También podría encontrar su lugar en sistemas más compactos, siempre que haya una fuente caliente sin utilizar.

La recuperación termoeléctrica no reemplazará por sí sola a las grandes fuentes de producción eléctrica. Sin embargo, ofrece una manera discreta de valorizar una energía ya disponible. Cada ganancia de eficiencia puede contar cuando se repite a gran escala.

Esta vía recuerda que la transición energética pasa también por un mejor uso de la energía ya producida.