En un escenario de continuidad de las emisiones de gases de efecto invernadero, la superficie quemada cada año en Europa podría casi triplicarse de aquí a finales de siglo.
Los investigadores separaron varios factores que influyen en los incendios: condiciones meteorológicas favorables al fuego, vegetación, uso del suelo, densidad de población y capacidad para controlar los focos de incendio. Su objetivo era medir el peso de cada uno.

Incendio forestal en Europa.
Fuente: European Wildfires 2025 / ArcGIS StoryMaps
El calor y la sequía hacen que la vegetación sea más fácil de inflamar y favorecen la propagación de las llamas. En el escenario estudiado, en el que las emisiones se mantienen elevadas, este único parámetro haría aumentar alrededor de un 192 % la superficie anual quemada hacia 2100. Esto corresponde a casi tres veces el valor de referencia.
Con un escenario de bajas emisiones, el aumento relacionado con la meteorología sería mucho menor, pero aún significativo, de alrededor del 39 %. Los investigadores obtuvieron estos valores con dos modelos de incendios asociados a un modelo que representa la vegetación y las tierras de cultivo.
La acción humana cambia considerablemente el resultado. Una mejor prevención, la gestión de la vegetación combustible y unos medios eficaces para contener los incendios pueden limitar su extensión.
Sin embargo, esto no basta en todas partes. Con un fuerte calentamiento, la actividad de los incendios sigue aumentando en alrededor del 55 % de las regiones europeas expuestas al fuego, aunque las capacidades de gestión continúen mejorando. La meteorología se vuelve entonces lo bastante favorable a los incendios como para superar localmente parte de los beneficios obtenidos mediante la prevención y la intervención.
Las diferencias regionales también son muy importantes. La densidad de población, los cambios en la vegetación y el uso del suelo modifican el riesgo según los territorios. Un paisaje agrícola, un bosque o una zona poco poblada no reaccionan de la misma manera ante las mismas condiciones cálidas y secas.
Estos resultados permiten sobre todo probar el efecto de futuras decisiones. El equipo ha puesto a disposición los datos y el código de los modelos. Pueden servir para examinar otras hipótesis de gestión y detectar las regiones en las que la mejora de los medios de prevención tendría el mayor efecto.