🐣 Cuando engendrar la vida reduce tu propia esperanza de vida

Publicado por Adrien,
Fuente: Proceedings of the Royal Society B
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En la codorniz japonesa, una compensación biológica tiene un costo para la maternidad. Producir más para sus crías acelera el envejecimiento y reduce la duración de la vida.

El estudio, publicado en Proceedings of the Royal Society B, se basa en un experimento. Investigadores de la Universidad de Exeter seleccionaron líneas de codornices capaces de poner huevos grandes o huevos pequeños. En esta especie, el esfuerzo es limitado después de la eclosión. La mayor parte de la inversión materna se concentra en la producción del huevo.


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A lo largo de cinco o seis generaciones, las diferencias se vuelven marcadas. Las hembras que producen huevos grandes dan a luz polluelos más robustos, con mejores posibilidades de supervivencia. Pero esta generosidad biológica tiene un precio medible.

Los científicos observan que estas hembras envejecen más rápido. Su esperanza de vida disminuye aproximadamente un 20% en comparación con las que ponen huevos más pequeños. En promedio, viven 595 días, frente a 770 días de sus congéneres menos comprometidas.

Este resultado ilustra una idea antigua en biología evolutiva. Cada organismo dispone de recursos limitados. La energía dedicada a la reproducción no se puede utilizar para el mantenimiento natural del organismo, como la reparación celular o las defensas inmunitarias.

Según los autores, este vínculo entre el esfuerzo reproductivo y el envejecimiento seguía siendo difícil de demostrar experimentalmente. El enfoque de selección utilizado aquí aporta una prueba directa. También muestra que estos dos rasgos, reproducción y longevidad, están vinculados.

Trabajos anteriores ya sugerían mecanismos subyacentes. Las codornices que invierten fuertemente en sus huevos presentan una reparación celular menos eficaz y una inmunidad debilitada. Estas debilidades podrían acelerar el desgaste del organismo.

Los machos, por su parte, suelen vivir más tiempo. Sin embargo, el experimento no duró lo suficiente para establecer claramente el efecto de esta selección sobre su longevidad. Su papel limitado en la reproducción, en esta especie, podría explicar una presión biológica diferente.

Estas observaciones van más allá del caso de las aves. Muestran un principio general de los seres vivos: la reproducción nunca es gratuita. Detrás de cada estrategia reproductiva se esconde un compromiso, forjado por la evolución, entre transmitir la vida y preservar la propia.
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