🌘 Aviones y 80 globos observarán el eclipse del 12 de agosto

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El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 servirá también como laboratorio científico. Equipos financiados por la NASA seguirán la sombra de la Luna con un avión que volará a gran altitud, y estudiantes lanzarán 80 globos para medir las reacciones de la atmósfera antes, durante y después del fenómeno.

Un eclipse total se produce cuando la Luna oculta por completo el disco solar desde una estrecha franja de la Tierra. La corona, la atmósfera exterior del Sol, se vuelve entonces visible. Su luz suele quedar ahogada por el resplandor mucho más intenso de la superficie solar.

WB-57F perteneciente a la NASA.
Imagen Wikimedia

La zona de totalidad atravesará principalmente el norte de Rusia, Groenlandia, Islandia, el Atlántico, una pequeña parte de Portugal y España. Un eclipse parcial será visible en gran parte de Europa. En París, alrededor del 92 % del disco solar quedará oculto como máximo.

Un avión WB-57 de la NASA observará el Sol desde unos 15 000 m de altitud. Esta posición reduce parte de las perturbaciones causadas por la atmósfera terrestre. El desplazamiento del aparato también permitirá prolongar el tiempo de observación en la sombra de la Luna.

Los instrumentos seguirán los movimientos y las estructuras de la corona. Los científicos quieren estudiar especialmente la dinámica del plasma, un gas muy caliente compuesto por partículas cargadas. Estas mediciones podrán compararse con las imágenes tomadas desde el suelo y con los datos de los observatorios espaciales.

En Islandia y en España, equipos universitarios lanzarán globos científicos. En Islandia, están previstos 80 lanzamientos entre 18 horas antes del eclipse y ocho horas después: los sensores medirán la temperatura, la presión, la humedad y los movimientos del aire cerca de la superficie.

El oscurecimiento rápido enfría temporalmente el suelo y las capas bajas de la atmósfera. Los investigadores podrán seguir la velocidad de esta reacción y el regreso a las condiciones normales. También examinarán las ondas atmosféricas generadas por el rápido paso de la sombra lunar.

Los resultados se compararán con los obtenidos durante el eclipse norteamericano del 8 de abril de 2024. La comparación permitirá probar los mismos instrumentos en una geografía diferente; así, los equipos dispondrán de dos campañas para mejorar sus modelos del Sol y de la atmósfera terrestre.