☄️ Al observar galaxias, Euclid descubre un nuevo cometa

El telescopio espacial europeo Euclid tiene una misión muy precisa: fotografiar una inmensa parte del cielo para comprender mejor cómo ha evolucionado el universo. Observa sobre todo galaxias muy lejanas, a miles de millones de años luz. Pero en septiembre, un objeto mucho más cercano apareció en sus imágenes.

Todo comienza cuando un programa informático detecta un pequeño rastro en varias fotografías. Mikko Pöntinen, doctorando de la Universidad de Helsinki, desarrolló esta herramienta para encontrar objetos que se desplazan delante de las galaxias. Al examinar las imágenes, observa que una especie de nube difusa rodea el rastro.

Ilustración oficial de la misión espacial Euclid dedicada a cartografiar las galaxias y el universo lejano.

Ilustración oficial de la misión espacial Euclid dedicada a cartografiar las galaxias y el universo lejano.
Crédito: ESA, vía Wikimedia Commons.
Imagen de Wikimedia

Es un signo característico de los cometas. Estos pequeños cuerpos contienen principalmente hielo y polvo. Cuando el hielo se transforma en gas, puede arrastrar polvo y formar un halo más o menos pronunciado alrededor del núcleo. Los investigadores comprobaron entonces que ningún cometa ni asteroide ya catalogado correspondía a este objeto.

El descubrimiento fue confirmado el 8 de octubre de 2026 por el Minor Planet Center, el organismo internacional encargado de recopilar las observaciones de los cuerpos pequeños del sistema solar. La recién llegada recibió el nombre de C/2026 S1 (Euclid). Aparece en 16 imágenes tomadas entre el 16 y el 24 de septiembre.

En el momento de las observaciones, el cometa se encontraba a unos 1.300 millones de kilómetros de la Tierra. Sigue una trayectoria muy inclinada con respecto al plano en el que orbitan los planetas. Su viaje alrededor del Sol duraría varios miles de años, aunque los astrónomos todavía deben precisar su órbita.

Eso es precisamente lo que hace sorprendente el descubrimiento. Euclid evita en la medida de lo posible las regiones del cielo donde se concentran los planetas, los asteroides y los cometas. Estos objetos cercanos pueden dificultar sus observaciones de las galaxias. Además, el telescopio no vuelve regularmente al mismo lugar para seguir sus desplazamientos.

Sin embargo, este cometa apareció en su campo de visión en varias ocasiones. Esta afortunada coincidencia demuestra que Euclid también puede contribuir al descubrimiento de objetos del sistema solar. Después, los astrónomos desde la Tierra podrán observarlos para determinar mejor su trayectoria.

La ESA ve en ello, en particular, una forma de preparar futuras misiones hacia los cometas, como Comet Interceptor, diseñada para encontrarse con un objeto aún poco estudiado. Este nuevo cometa no es adecuado para esa misión. No obstante, demuestra que un telescopio orientado hacia los confines del universo también puede realizar descubrimientos mucho más cerca de nosotros.