🧊 El hielo marino del Ártico se derrite una semana más que en 1979

El hielo marino del Ártico permanece ahora en fase de deshielo aproximadamente una semana más que a finales de la década de 1970.

Un equipo internacional reunió varias décadas de observaciones para examinar la evolución del hielo marino en ambos polos. Su análisis, publicado en Nature Reviews Earth & Environment, abarca su superficie, espesor, edad, la nieve que lo cubre y su ciclo anual. En el Ártico, la duración de la temporada de deshielo se ha prolongado unos 7,5 días desde 1979.

Extensión del hielo marino del Ártico el 10 de septiembre de 2025.

Extensión del hielo marino del Ártico el 10 de septiembre de 2025. La línea amarilla indica la extensión mínima media para el periodo 1981-2010.
Crédito: NASA Earth Observatory / Lauren Dauphin, datos del NSIDC.

El cambio se debe sobre todo al otoño. El hielo no necesariamente empieza a derretirse mucho antes en primavera, pero vuelve a formarse más tarde. Durante el verano, una mayor parte del océano permanece libre de hielo. Esta agua oscura absorbe entonces más energía solar y conserva más calor.

Para comprender este efecto, basta con comparar el hielo y el agua. Una superficie de hielo clara refleja entre el 60 y el 90 % de la luz solar recibida. El océano oscuro solo refleja alrededor del 7 %. Cuando el hielo desaparece, el agua absorbe, por tanto, mucha más energía. En otoño, ese calor debe evacuarse antes de que la superficie pueda congelarse.

Este retraso tiene otra consecuencia. El hielo que finalmente se forma dispone de menos tiempo para espesarse antes del regreso de la primavera. Por eso es más joven y delgado cuando llega la siguiente temporada. El hielo delgado puede derretirse más fácilmente, lo que vuelve a dejar una mayor cantidad de agua expuesta al Sol.

Los cambios no afectan solo a la cantidad de hielo. Los investigadores también constatan que la nieve que cubre el hielo marino del Ártico se está volviendo más delgada y que la superficie del hielo se vuelve más lisa. Estas transformaciones modifican la luz que atraviesa el hielo y las condiciones a las que se enfrentan los animales que viven en este entorno.

Bajo el hielo marino, las algas constituyen la base de una parte de la cadena alimentaria. Están adaptadas a una luminosidad escasa. Una cubierta de nieve y hielo más delgada deja pasar más luz, lo que puede alterarlas. Los cambios pueden repercutir después en los organismos que las consumen, y posteriormente en los peces y otros animales.

La situación antártica no es completamente similar. El Ártico es principalmente un océano rodeado de continentes, mientras que la Antártida es un continente rodeado por el océano. El hielo marino del sur no experimentó durante mucho tiempo el mismo descenso regular. Sin embargo, los últimos años han registrado fuertes pérdidas, que todavía resultan difíciles de interpretar con la misma precisión.

Los científicos están preparando ahora el quinto Año Polar Internacional, cuyo periodo principal de observación está previsto para 2032-2033. Permitirá medir con mayor precisión el espesor del hielo, la nieve y su evolución en ambos polos, utilizando instrumentos que no existían durante la anterior campaña internacional de 2007-2008.