☄️ El asteroide de Chicxulub habría incendiado la Tierra en pocas horas

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El impacto de Chicxulub habría transformado la superficie terrestre en un horno poco después de la colisión. Un nuevo estudio atribuye este calentamiento extremo al polvo proyectado en la atmósfera.

Chicxulub designa un inmenso cráter enterrado bajo la península de Yucatán, en México. Se formó cuando un asteroide golpeó la Tierra hace aproximadamente 66 millones de años. Este evento es considerado la causa principal de la extinción de los dinosaurios no avianos.

Imagen de ilustración Pixabay

La colisión vaporizó rocas y expulsó enormes cantidades de escombros. Una parte de este material se condensó luego en pequeñas esférulas. Su caída en la atmósfera produjo calor, un mecanismo ya considerado para explicar los incendios extensos que ocurrieron en ese momento.

Las nuevas simulaciones añaden un elemento importante: una gruesa capa de polvo habría retenido esta energía. Habría funcionado entonces como un aislante alrededor del planeta. Según los cálculos, el calor recibido en el suelo habría sido 3.5 veces más intenso que con solo las esférulas.

Este aumento habría sido suficiente para inflamar espontáneamente muchos bosques. Las temperaturas también habrían amenazado directamente a los animales expuestos. Las especies refugiadas bajo tierra o en aguas poco profundas habrían disfrutado de una mejor protección.

Este escenario sitúa una parte importante de la catástrofe en las primeras horas posteriores al impacto. Completa los efectos de los terremotos, los tsunamis y las proyecciones de material.

El polvo habría producido luego el efecto contrario. Al bloquear la luz solar durante varios años, habría enfriado el planeta y perturbado duraderamente la fotosíntesis. Una misma nube habría participado así en dos fases sucesivas: un breve calentamiento extremo, luego un invierno de impacto prolongado. Los ecosistemas habrían sufrido estos choques sin período de recuperación.

Este estudio refuerza la idea de una mortalidad terrestre muy rápida después de Chicxulub. Sin embargo, no cierra el debate sobre la extensión mundial de los incendios y su papel exacto en la extinción.