Un haz de neutrinos concentrado como la luz de un láser parecía posible sobre el papel, pero dos obstáculos físicos han cerrado esta vía.
Los neutrinos son partículas extremadamente ligeras que interactúan muy poco con la materia, por lo que a veces se las denomina "partículas fantasma". Así, atraviesan nuestro cuerpo e incluso la Tierra casi sin dejar rastro. Esta discreción dificulta su detección, pero también había dado lugar a una idea sorprendente: fabricar una especie de láser capaz de emitir un haz concentrado.

Haz láser clásico
Imagen ilustrativa de Unsplash
La propuesta, publicada en 2025, se basaba en átomos radiactivos enfriados casi hasta el cero absoluto, es decir, aproximadamente -273,15 °C. A esa temperatura, los átomos pueden adoptar un comportamiento colectivo. En este estado, llamado condensado de Bose-Einstein, ya no se comportan únicamente como una multitud de átomos independientes.
Con la luz, este comportamiento colectivo puede producir una emisión reforzada en una misma dirección. Los investigadores responsables del proyecto pensaban que un mecanismo comparable podría acelerar la desintegración de átomos radiactivos. Los neutrinos producidos se habrían emitido entonces de manera colectiva, formando el haz buscado.
Un equipo del MIT analizó esta propuesta en detalle. Primer obstáculo: cuando un átomo emite un neutrino, experimenta un retroceso, como un objeto que partiera en la dirección opuesta después de ser lanzado. Ahora bien, un neutrino procedente de una desintegración transporta mucha más energía que un fotón de luz visible. Por tanto, el retroceso correspondiente se vuelve muy importante.
En la práctica, el átomo emisor saldría expulsado casi inmediatamente del grupo de átomos ultrafríos. Los cálculos de Hanzhen Lin, Yu-Kun Lu y Wolfgang Ketterle indican que partiría demasiado rápido para conservar el efecto colectivo necesario. El grupo perdería entonces la «memoria» de la dirección tomada por el neutrino anterior.
Pero incluso suponiendo que desapareciera este primer problema, un segundo mecanismo sigue bloqueando el láser. Los neutrinos pertenecen a una familia de partículas llamada fermiones, que también incluye a los electrones. Estas partículas obedecen reglas cuánticas diferentes de las de los fotones, las partículas que forman la luz.
Esta diferencia cambia precisamente el comportamiento colectivo buscado. En lugar de fomentar la emisión siguiente en la misma dirección, la presencia de un neutrino ya emitido hace que esta repetición sea más aleatoria. Por tanto, el efecto impide la acumulación progresiva de emisiones idénticas necesaria para formar un haz comparable al de un láser.
Los resultados se publicaron el 2 de septiembre de 2026 en dos artículos complementarios de Physical Review Letters. Los autores de la propuesta inicial consideran estos análisis una refutación convincente, aunque sigue siendo posible una verificación experimental. Todavía no se ha producido en laboratorio ningún condensado de Bose-Einstein compuesto por átomos radiactivos.