🤖 Esta mano robótica muy simple supera a la mano humana

Un robot realiza varios gestos de la mano muy diferentes con solo dos comandos neumáticos.

El dispositivo busca evitar una limitación frecuente de las manos robóticas: cada movimiento adicional suele requerir un mecanismo, un motor o un comando específico. Aquí, la misma estructura cambia de forma según cómo se envía el aire. Así puede producir varios gestos sin multiplicar los actuadores.

La "mano" del robot tiene la forma de una cinta enrollable y desenrollable

La "mano" del robot tiene la forma de una cinta enrollable y desenrollable

Para comprender el principio, hay que observar la mecánica antes que la electrónica. Una estructura deformable está rodeada por una carcasa flexible que guía sus movimientos. Dos entradas de aire modifican las fuerzas ejercidas sobre este conjunto. Por lo tanto, según la combinación utilizada, la mano del robot no se pliega siempre en la misma dirección.

Esta arquitectura permite, en particular, pellizcar un objeto pequeño, agarrarlo de forma más amplia, engancharlo o incluso producir un movimiento de rotación. Estos gestos normalmente requerirían varias articulaciones independientes en una mano mecánica clásica. El prototipo obtiene aquí esta variedad gracias a su propia geometría y a las deformaciones del material.

En otras palabras, una parte del control está directamente inscrita en el cuerpo del robot. El software no necesita controlar por separado una larga serie de articulaciones para obtener cada postura. Este enfoque pertenece a la llamada robótica «blanda», en la que los materiales se deforman para realizar parte del movimiento y de la adaptación.

Su dispositivo supera algunas posibilidades geométricas de nuestra mano, ya que su estructura puede adoptar formas que los huesos y las articulaciones humanas no permiten.

En concreto, esta libertad puede resultar útil cuando un mismo robot debe manipular objetos de tamaños o formas muy diferentes. Una máquina podría cambiar de gesto sin sustituir su herramienta terminal. Esto puede reducir el número de piezas móviles, el peso del mecanismo y la cantidad de comandos necesarios para determinadas operaciones.

Los investigadores también contemplan esta estructura más allá de una simple pinza. Su gran amplitud de deformación permite estudiar sistemas en los que un mismo elemento desempeñaría sucesivamente el papel de manipulador, parte de una extremidad o interfaz con una herramienta. Los próximos trabajos deberán precisar qué tareas reales se benefician más de esta versatilidad.