El cielo acaba de ganar una inmensa cantidad de nuevos datos.
El Sloan Digital Sky Survey, o SDSS, publica más de tres millones de espectros de estrellas, galaxias y cuásares. Por primera vez en esta fase del programa, una parte importante de estas observaciones cubre también el cielo austral. Los astrónomos disponen así de un conjunto mucho más uniforme para comparar los dos hemisferios.
Un espectro es la luz de un objeto descompuesta según sus diferentes longitudes de onda. Esta descomposición actúa un poco como una huella: informa sobre la composición de una estrella, su temperatura o su movimiento. Para una galaxia lejana, también puede ayudar a medir su distancia gracias al desplazamiento de su luz.

Captura de pantalla de LVMvis que muestra una observación de la nebulosa de la Hélice incluida en la publicación de datos DR20 (expnum=4297).
La vigésima publicación de datos del SDSS, denominada DR20, reúne observaciones procedentes de dos telescopios de 2,5 metros. Uno se encuentra en Apache Point, en Nuevo México, y el otro en Las Campanas, en Chile. Su posición permite observar regiones diferentes del cielo y reunirlas en un mismo sondeo.
En total, DR20 contiene más de tres millones de espectros correspondientes, en particular, a aproximadamente 1,5 millones de estrellas. También abarca unas 500 000 galaxias y cuásares. Un cuásar es el núcleo extremadamente luminoso de una galaxia, alimentado por materia que cae hacia un agujero negro supermasivo.
Esta masa de datos no sirve solo para contar objetos. El programa dedicado a la Vía Láctea sigue, por ejemplo, estrellas muy alejadas del disco galáctico. Algunas se encuentran a más de 65 000 años luz. Su movimiento y su composición química conservan huellas de las pequeñas galaxias absorbidas por la nuestra a lo largo de su historia.
Otro conjunto concierne a 49 000 enanas blancas, los restos muy densos de estrellas comparables al Sol después del fin de su actividad nuclear. Más del 80 % de estos objetos nunca habían sido observados antes por el SDSS. Sus atmósferas pueden contener en ocasiones rastros de materiales procedentes de antiguos sistemas planetarios.
La publicación incluye también observaciones coordinadas con el telescopio espacial de rayos X eROSITA. Cerca de 48 000 fuentes detectadas en rayos X disponen así de un espectro visible obtenido por el SDSS. Estas asociaciones permiten identificar con más precisión estrellas activas, sistemas binarios en los que cae materia sobre un astro compacto y otras fuentes energéticas.
DR20 ya está disponible públicamente con sus catálogos y sus herramientas de consulta. El SDSS prepara también las publicaciones DR21 y DR22, que integrarán nuevas observaciones. Los astrónomos podrán así comparar este vasto panorama con datos adicionales a medida que avance el sondeo SDSS-V.
La herramienta es accesible al público en la dirección https://dr20.sdss.org/lvmvis/