Un primer voluntario ha recibido una vacuna experimental diseñada contra el virus del ébola, variante Bundibugyo. Este paso abre el primer ensayo clínico en humanos dirigido específicamente a esta especie del virus. El programa responde a un brote en curso en la República Democrática del Congo y en los países vecinos.
El candidato, denominado ChAdOx1 BDBV, ha sido desarrollado por el Oxford Vaccine Group y el Pandemic Sciences Institute. Utiliza un vector viral no replicativo para presentar una proteína del virus al sistema inmunitario. Esta plataforma está relacionada con la empleada para la vacuna Oxford-AstraZeneca contra la COVID-19.

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El ensayo de fase I debe incluir a 50 adultos sanos, de 18 a 55 años. Su objetivo principal no es todavía medir una protección contra la enfermedad: los investigadores evalúan primero la seguridad, la tolerancia y la respuesta inmunitaria provocada por diferentes dosis.
El primer participante fue vacunado el 24 de julio de 2026 en Oxford. Los voluntarios serán luego seguidos durante varios meses. Los análisis de sangre permitirán medir los anticuerpos y otros marcadores inmunitarios, además de registrar los posibles efectos adversos después de la inyección.
La variante Bundibugyo del ébola pertenece al mismo grupo que el ébola Zaire, pero posee características antigénicas diferentes. Por lo tanto, las vacunas ya disponibles contra el ébola no se consideran una respuesta suficiente. Un producto específico debe demostrar que desencadena una inmunidad adaptada a esta variante.
El desarrollo se ha acelerado gracias a la movilización de varios colaboradores internacionales. El Serum Institute of India ha fabricado dosis destinadas a los ensayos y a un posible uso más amplio.
Si los primeros datos se consideran satisfactorios, estudios adicionales deberán confirmar la eficacia de la vacuna en poblaciones expuestas. Estos ensayos podrían organizarse en las zonas afectadas por la epidemia. Su puesta en marcha dependerá de la evolución sanitaria, de las autorizaciones locales y de los resultados de la fase I.
En paralelo, otros equipos prueban tratamientos y varios candidatos a vacuna contra el ébola Bundibugyo. Esta diversidad reduce el riesgo de depender de una única solución.