🌍 Podría esconderse agua a casi 3 000 km bajo nuestros pies

Una importante reserva de agua podrĂ­a estar enterrada casi en la frontera entre el manto terrestre y el nĂșcleo.

Sin embargo, esta agua no formaría ni un lago ni un océano subterråneo. A semejantes profundidades, el oxígeno y el hidrógeno, elementos constitutivos del agua, pueden incorporarse directamente a la estructura de ciertos minerales. Precisamente, unos investigadores han producido dos compuestos de hierro capaces de retenerlos en las condiciones extremas del manto profundo.

Mapa mundial del flujo de calor procedente del interior de la Tierra.

Mapa mundial del flujo de calor procedente del interior de la Tierra.
Crédito: Wikimedia Commons.
Imagen de Wikimedia

Para saber qué puede existir a tanta profundidad bajo nuestros pies, el equipo reprodujo en el laboratorio presiones y temperaturas similares a las de las grandes profundidades. Las muestras fueron comprimidas entre puntas de diamante y después calentadas con låser. Los experimentos alcanzaron entre 78 y 198 gigapascales y aproximadamente entre 2 127 y 2 527 °C.

En esas condiciones se formaron dos nuevos oxihidrĂłxidos de hierro. DetrĂĄs de este nombre se encuentran minerales que contienen hierro, oxĂ­geno e hidrĂłgeno. Uno de los dos compuestos puede albergar una cantidad especialmente importante de estos elementos.

Su densidad también cambia las cosas. Estos minerales son lo bastante pesados como para descender y acumularse hacia la base del manto, situada a casi 2 900 km bajo la superficie. Por tanto, podrían haber conservado oxígeno e hidrógeno desde los primeros tiempos de nuestro planeta. También podrían atrapar agua transportada hacia las profundidades por los movimientos de las placas terrestres.

Esta posibilidad interesa a los geĂłlogos por otra razĂłn. Justo por encima del nĂșcleo, las ondas sĂ­smicas atraviesan a veces regiones mucho mĂĄs lentamente que otras. Los investigadores las llaman zonas de velocidad ultrabaja. Las acumulaciones de estos minerales podrĂ­an contribuir a algunas de esas anomalĂ­as.

El agua almacenada a tanta profundidad no estarĂ­a necesariamente encerrada para siempre. Si el nĂșcleo calienta estos materiales, podrĂ­an liberar agua y otras sustancias en rocas que ascienden lentamente. Este mecanismo establecerĂ­a un posible vĂ­nculo entre un reservorio muy profundo y ciertas plumas del manto asociadas al vulcanismo.

Sigue existiendo una gran incógnita: estos dos minerales se han obtenido en el laboratorio, pero todavía no se ha demostrado su presencia natural en el manto. Los próximos experimentos tendrån que determinar en qué condiciones se forman y cuånto oxígeno e hidrógeno pueden conservar realmente a lo largo de los tiempos geológicos.

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GigiZ

El prĂłximo paso serĂĄ principalmente verificar si estos minerales existen realmente en el manto. Obtenerlos en el laboratorio ya es interesante, pero su abundancia natural determinarĂĄ la importancia del yacimiento.

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ArianeB

Bajo estas presiones, lograr estabilizar estos compuestos en el laboratorio ya es notable. El siguiente punto serĂĄ vincular su posible presencia con las firmas sĂ­smicas observadas cerca del lĂ­mite nĂșcleo-manto.

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MissTinguette

Siempre imaginamos el agua en bolsas subterrĂĄneas. Saber que estĂĄ atrapada en minerales a casi 3 000 km cambia completamente la imagen que yo tenĂ­a de ella.