🐈 Tu gato y tú podrían compartir un vínculo hormonal

El vínculo entre un gato y su propietario también podría reflejarse en sus hormonas.

Cuando un gato se instala a nuestro lado, su presencia puede calmarnos. Pero ¿es solo una impresión? Unos investigadores japoneses quisieron entender qué ocurre en el organismo de los gatos y sus propietarios durante la vida cotidiana.

Amiya Nanda · Pexels

Amiya Nanda · Pexels

El equipo de las universidades de Kioto y Azabu siguió a 29 gatos y sus 19 propietarios durante un mes. Los investigadores recogieron muestras de orina para medir dos hormonas: la oxitocina, asociada especialmente a los vínculos sociales, y el cortisol, relacionado a menudo con el estrés. También preguntaron a los propietarios por su estado de ánimo.

Para saber cuánto tiempo permanecían los animales cerca de los humanos, se fijaron pequeñas balizas Bluetooth a los collares de los gatos. Así, los científicos podían estimar su proximidad a lo largo del día, sin pedir a los propietarios que anotaran cada momento que pasaban juntos.

Los análisis hormonales, realizados especialmente a partir de muestras de 24 gatos, revelaron una relación interesante. En general, cuanto mayor era la cantidad de oxitocina medida en un propietario, mayor era también en su gato. Esto no significa que sus hormonas subieran y bajaran exactamente al mismo tiempo: el estudio muestra sobre todo un vínculo estadístico entre sus niveles.

Otro resultado: los propietarios de gatos con más oxitocina tendían a declarar menos emociones negativas y a presentar menos cortisol. En cambio, los niveles de cortisol del gato y de su propietario no parecían evolucionar juntos de forma clara.

Los investigadores también observaron que las personas que pasaban más tiempo cerca de su gato generalmente se describían como más enérgicas. En cambio, la duración de la convivencia no estaba asociada del mismo modo con ese estado de ánimo positivo. Por tanto, estar a menudo cerca del animal podría importar más que el número de años vividos juntos.

¿Hay que concluir que los gatos hacen necesariamente más felices a sus propietarios? No. El estudio es pequeño y los investigadores no pidieron a los participantes que cambiaran sus hábitos para comprobar un efecto. Es posible que las personas que ya estaban relajadas buscaran más la compañía de su gato, o que el entorno compartido influyera en ambos.

Estas observaciones aportan, no obstante, un nuevo indicio sobre los vínculos que se crean entre humanos y animales. Ahora los científicos quieren entender si la proximidad y las interacciones actúan realmente sobre las hormonas, en qué dirección y en qué circunstancias.