El avión experimental Saab 340B superó los 9 144 m de altitud con una propulsión híbrido-eléctrica. GE Aerospace, la NASA, BETA Technologies y Boeing anuncian así una demostración a la altitud habitual de los aviones de línea.
El sistema probado combina un turbohélice y equipos eléctricos de alta potencia. En el lado derecho del Saab 340B, se modificaron el motor, los generadores, la electrónica de potencia y la hélice. El motor convencional del otro lado se mantuvo en su lugar.

El avión experimental Saab 340B
Esta arquitectura híbrida no implica que el avión funcione únicamente con baterías. Utiliza una fuente eléctrica para asistir la propulsión y gestionar mejor ciertas fases del vuelo. El objetivo de las pruebas es evaluar el rendimiento de un conjunto de potencia de clase megavatio en condiciones reales.
El demostrador proviene del programa Electrified Powertrain Flight Demonstration de la NASA. Los equipos estudiaron especialmente el funcionamiento a alta tensión, la refrigeración, las conversiones de corriente y la integración del conjunto en una góndola. Estos elementos cuentan tanto como el propio motor.
Estas pruebas confirman una capacidad de vuelo, pero aún no son suficientes para definir las ganancias precisas para aviones de transporte.
La reducción del consumo dependerá de numerosos parámetros, incluyendo la masa de los equipos, las baterías, la misión realizada y el tamaño del avión. Las restricciones de seguridad, certificación y mantenimiento también deberán resolverse antes de cualquier explotación comercial.
Los datos recogidos deben ahora guiar el diseño de propulsiones eléctricas. Podrán alimentar especialmente trabajos sobre futuros motores de aviones de medio recorrido. Por ahora, el Saab 340B sigue siendo un laboratorio volador destinado a probar una tecnología aún en desarrollo.