🩸 Diabetes: un implante que regula automáticamente la glucemia

Un implante experimental permitió reducir la glucemia de ratones diabéticos sin administrarles ningún medicamento.

Esta investigación se llevó a cabo en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, en Suiza. Los científicos se interesaron por la diabetes tipo 2, una enfermedad en la que el nivel de azúcar en sangre permanece demasiado elevado. Su idea consiste en retirar directamente una parte de ese azúcar, en lugar de actuar sobre los mecanismos habituales de su regulación.

Azúcar.

Azúcar.
Imagen ilustrativa de Pixabay

Para ello, desarrollaron un pequeño dispositivo eléctrico implantable. Su superficie puede transformar la glucosa en otra sustancia, llamada gluconato. A diferencia de la glucosa, esta sustancia se elimina posteriormente a través de la orina. El procedimiento no se basa en la administración de insulina ni de otras moléculas terapéuticas.

El implante funciona con alimentación inalámbrica. Puede asociarse a un sensor de glucosa y a un teléfono inteligente. Cuando el sensor detecta un aumento de la glucemia, el sistema puede activarse. Deja de funcionar cuando el nivel de azúcar vuelve al nivel previsto.

Este control automático constituye una parte importante del proyecto. Permite adaptar la actividad del dispositivo a las variaciones de la glucemia, especialmente después de las comidas. Los investigadores esperan así evitar que funcione innecesariamente y reduzca demasiado la cantidad de azúcar en la sangre.

Los primeros ensayos se realizaron en un recipiente de laboratorio que contenía cinco litros de solución. Posteriormente, el equipo evaluó el dispositivo en ratones con diabetes tipo 2. Su nivel de glucosa pudo regularse durante los experimentos.

Los animales también perdieron peso durante las seis semanas de seguimiento. Los investigadores observaron indicios de que su organismo utilizaba una mayor cantidad de grasas como fuente de energía. No se constató ningún efecto adverso notable durante este periodo limitado.

El dispositivo todavía no se ha probado en pacientes humanos. En particular, será necesario examinar su seguridad a largo plazo y la manera en que los tejidos reaccionan a su presencia.

Los científicos desean continuar sus investigaciones para desarrollar un posible dispositivo médico. Las próximas etapas deberán determinar si este enfoque puede utilizarse algún día junto con los tratamientos ya disponibles contra la diabetes.