🔭 El tan esperado telescopio espacial Roman listo para su lanzamiento a finales de agosto

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El telescopio espacial Nancy Grace Roman ha superado una nueva etapa antes de su lanzamiento. Los equipos de la NASA completaron el llenado de sus depósitos el 25 de julio de 2026 en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. El observatorio debe ahora fijarse a la etapa superior de su cohete y luego encerrarse en su cofia protectora.

Los técnicos cargaron aproximadamente 290 galones estadounidenses de hidracina, es decir, cerca de 1.100 litros. Roman utilizará este combustible tras su separación del cohete para corregir su trayectoria y alcanzar su lugar de observación, a unos 1,6 millones de kilómetros de la Tierra.

Ilustración de la NASA

Este destino corresponde al punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra. En esta región, las fuerzas gravitacionales permiten que una nave espacial mantenga una posición casi estable con respecto a nuestro planeta. El telescopio James Webb también orbita alrededor de esta zona, favorable a las observaciones lejanas.

Roman utilizará después sus propulsores para permanecer en su órbita alrededor de L2. También permitirán mantener sus paneles solares orientados hacia el Sol. La misión principal debe durar cinco años. Según la NASA, la cantidad de combustible a bordo podría permitir cinco años adicionales, si el estado del telescopio lo permite.

El observatorio debe estudiar amplias porciones del cielo con un campo de visión mucho más amplio que el del Hubble. Los astrónomos quieren detectar, en particular, miles de exoplanetas, esos mundos situados alrededor de otras estrellas. Una parte de ellos será detectada gracias a los efectos gravitacionales que producen sobre la luz de astros más lejanos.

Una imagen compuesta ilustra la región de Andrómeda cubierta por la simulación del telescopio espacial Roman. Este sería capaz de obtener imágenes del cuerpo principal de Andrómeda con unas pocas observaciones, escudriñando la galaxia casi 1.500 veces más rápido que el telescopio espacial Hubble.
Imagen Wikimedia

Roman también debe observar la distribución de la materia en el universo. Estas mediciones ayudarán a estudiar la materia oscura, invisible pero detectable por sus efectos gravitacionales. También servirán para caracterizar mejor la energía oscura, nombre dado al fenómeno asociado con la aceleración de la expansión cósmica.

La NASA y SpaceX tienen previsto actualmente un despegue como muy pronto el 30 de agosto de 2026, a bordo de un Falcon Heavy, con nueve meses de adelanto sobre el calendario inicial, algo lo suficientemente raro como para mencionarlo. Las próximas operaciones consistirán en la instalación del telescopio sobre su adaptador y en su colocación bajo la cofia antes del traslado a la plataforma de lanzamiento.