🦐 ¿Por qué el camarón pistola lleva un casco?

El camarón pistola debe su nombre al espectacular chasquido de su gran pinza. Al cerrarse muy rápido, esta crea una diminuta burbuja en el agua. La burbuja colapsa casi de inmediato y libera una brusca onda de presión que forma una onda de choque. El animal puede así atacar a una presa o ahuyentar a otro camarón. También corre el riesgo de ser víctima de sus propias ondas de choque.

Un camarón pistola, con la pinza sobredimensionada

Un camarón pistola, con la pinza sobredimensionada
Imagen de Wikimedia

Una especie de visera transparente cubre precisamente sus ojos y parte de su cabeza. Forma parte de su caparazón y parece un pequeño casco. Experimentos anteriores han demostrado que atenúa las ondas de choque. El agua situada bajo esta protección puede escapar hacia delante y llevarse parte de esa energía.

Pero ¿cómo saber si esta protección evita realmente que el animal sufra daños? Una onda de choque puede alterar los tejidos nerviosos, que permiten, entre otras cosas, controlar sus movimientos y orientarse.

En un estudio publicado el 29 de octubre de 2026, unos investigadores expusieron camarones a ondas de choque. Después los observaron cuando intentaban llegar a un refugio. Algunos habían conservado su visera natural, mientras que a otros se les había retirado. Al comparar sus recorridos, el equipo buscaba medir los efectos del impacto sobre su orientación.

La diferencia es clara. Tras la exposición, los camarones sin visera avanzan más despacio y recorren una distancia mayor. Sus trayectorias también incluyen más desvíos. Los que aún conservan su casco llegan a su refugio por caminos más directos. Por tanto, los investigadores no miden aquí el impacto en sí, sino sus consecuencias sobre el comportamiento.

Se podría pensar que quitar la visera simplemente dificulta la visión de los camarones. Sin embargo, otro estudio ya había examinado esta posibilidad. En 2025, los investigadores no observaron ninguna diferencia notable en la visión entre los animales con y sin visera. Esto refuerza la idea de que los desvíos observados después de los impactos se deben a una alteración de la orientación.

El funcionamiento de este casco también interesa a la investigación sobre las protecciones contra explosiones. En febrero de 2026, otro equipo estudió sus propiedades mecánicas y realizó simulaciones informáticas. Estos cálculos indican que la visera reduce las fuerzas ejercidas sobre los tejidos nerviosos. El diseño de cascos humanos inspirados en esta estructura sigue siendo, por el momento, una línea de investigación.